El sábado pasado corrí mi primera Marató i Mitja, una carrera de montaña que sale desde Castellón y acaba en la Sant Joan de Penyagolosa: 63 km con 2810 m de desnivel +.
Carrera multitudinaria
Uno de los grandes atractivos de esta carrera es el alto número de participantes. En esta edición, éramos más de 1500 que tomamos la salida, junto con 300 más que hacían otra carrera de 115 km (eso sí que es una locura!).
Hacer una carrera de montaña con tanta gente no es muy habitual, pero es una gran ayuda. Casi siempre tienes a alguien cerca para darte una referencia, y se agradece mucho poder charlar con alguien de vez en cuando. Así pasan un poquito más rápidos los km.
Mucho calor
El gran protagonista del día fue el calor. Hemos tenido la “suerte” de correr la edición más calurosa, de los últimos años por lo menos. Para dar una idea del calor que hacía, si el récord de la prueba está en 5 h 13 min, este año el ganador la hizo en 6 hr 4 min. Otro dato revelador es el gran número de abandonos: De los 1500 inscritos, había hasta 400 inteligentes, pues sólo llegaron a meta 1100 participantes.
Debido al calor, para mí la parte más dura de la carrera fue el 2º tercio, desde Les Useres a Xodos, porque pasamos por un paisaje muy abierto en que no había ni un metro casi de sombra. Aparte de eso, no puedo contar mucho más del paisaje porque, como el reflejo del sol (que teníamos a nuestras espaldas) agobiaba bastante, me limité a mirar al suelo y al corredor que tenía delante.
Pista y sendero
La carrera es más bien pistera pero con bastante sendero, con alguno guapo en bajada además. No es muy técnica, pero ya es lo suficiente exigente por los 63 km. También es más dura de lo que parece, creo, en parte por lo menos, porque subes más que bajas. Aunque no sé. Igual es mejor así porque casi donde más sufrí fui en la última bajada de 3 km a meta. Ya tenía las piernas bien tocadas y cualquier paso en falso acababa en calambres de los buenos.
La que iba a ser la primera 9 años después
Como seguramente ha pasado a más gente, empecé a entrenar y a hacer carreras sólo para hacer la Marató i Mitja. Tanta es la fama que esta prueba tiene en Castellón. No llegué a hacerla el primer año que entrenaba por una lesión, pero seguía entrenando y haciendo carreras –pues ya estaba enganchado. Y, por un motivo u otro, no llegué a hacerla hasta este año. Bueno, ya tengo una cosa menos que hacer antes de morir
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Mi carrera
Había calculado que podría hacerla entre 7 y 8 horas. Al final, la he acabado en 7 hr 32 min, así que, teniendo en cuenta el calor (que no entraba en mis cálculos!), estoy bastante contento con cómo me ha ido. Desde la salida, la idea era de ir a un ritmo cómodo para guardar fuerzas, entre el 80 % y 85 % FC, y más o menos cumplía con el plan. Eso sí, a partir de las 5 horas y media, las pulsaciones pocas veces subirían a más del 80 % durante de lo que quedaba de la ruta.
Si pequé de algo, igual fue de ir demasiado alegre en las bajadas. Es que me gustan y a veces me emociono, y aunque no suben mucho las pulsaciones, castigas las piernas demasiado. A partir del km 40, siempre tenía la amenaza de los calambres al acecho, pero bueno, supongo que en días de mucho calor como el sábado pasado, siempre vas a tener calambres en algún momento, y si esto es lo único que te pasa, no te puedes quejar mucho
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Resumiendo: una clásica que se tiene que hacer una vez en la vida
La MIM es una carrera bastante única y muy bien organizada. Ya son 14 ediciones, y se nota que están bien llevadas. A pesar de la dureza, la gente vuelve a correrla, y cada vez hay más adeptos.
63 km con 2810 m de desnivel + a FC media de 82 % en 7:32:19 en el puesto 53º.
Fotos: Francisco Martínez



